miércoles, 21 de mayo de 2008

Entrevista a Halina Nawrocka

En esta oportunidad la Gazetka tuvo la oportunidad y el privilegio de poder entrevistar a un personaje muy importante dentro de la Comunidad Polaca, personaje que por su carácter y personalidad, por lo general pasa desapercibida en su verdadero valor e importancia, por su humildad y simplicidad en el trato que tiene para con todos los que de alguna manera se relacionan con ella, y digo “ella ” porque se trata de una dama, una verdadera dama; me estoy refiriendo a la señora Halina Karin Nandellard de Nawrocki.
Ella con su simplicidad y buen humor, tuvo la gentileza de aceptar esta entrevista pidiéndome que no la ponga como una heroína, pues dice que no lo es y que si de eso se trata ha habido y hay muchas mujeres mejores y con mayores méritos para ostentar ese título, concepto en el que no estoy totalmente de acuerdo ya que su actuación en la Segunda Guerra Mundial, la pinta de cuerpo entero, como una mujer excepcional y por lo tanto digna de ser llamada de esa manera.
Pero vamos por partes y cucharadas como lo dice el refrán, así que lo primero, es conocerla y para ello, vamos a empezar diciendo que ella nació un día dieciocho de Febrero del año 1917, en la Ciudad de Cracovia (Kraków) que luego de terminar sus estudios escolares, se trasladó a Viena donde siguió y terminó sus estudios en: La Escuela Superior de Comercio Exterior. Más tarde trabajó como cajera en una Fábrica de tractores, lugar en el que conoció al que sería su segundo esposo, Stefan Nawrocki Pacholczyk, un miembro muy importante también en esa época de guerra por su capacidad como Ingeniero Mecánico, ya que elaboró, diseñó e inventó una pequeña y muy maniobrable pistola ametralladora, la que recibió la denominación de: “ Sten ”.
Y fue allí en esa fábrica en la que trabajaba como Cajera, que empezaron a producir armas para la Resistencia, cosa nada fácil en tiempo de guerra y teniendo como gerente de la fábrica a un alemán, pero se las ingeniaron, mandando fabricar las piezas de esta arma que diseño su esposo, y en las noches y en secreto las ensamblaban para luego hacérselas llegar a los miembros de la Resistencia, que se encontraban refugiados en el bosque .
Pero lo más saltante e importante de lo que nuestro personaje de este reportaje realizó vino, cuando disfrazados y con documentos falsos, que los identificaba como alemanes nacidos en Polonia, por lo que les permitieron el ingreso al Casino de la Gestapo en Varsovia, lugar que visitaron Halina y Tadeusz Koral, portando unos maletines con el fin de averiguar si les permitían su ingreso y de paso reconocer el lugar al que ingresaron indicando que tenían ganas de jugar en el Casino, cosa que les fue permitida y estando ya en el interior vieron que el local estaba dividido por una gran pared o un tabique de madera y con una muy gruesa cortina que lo disimulaba, un lado era el restaurante y el otro era el casino, ellos fueron al restaurante y se sentaron al lado de la división que estaba cubierta por la mencionada cortina y luego se retiraron, pero ya conocían el lugar.
Con ese conocimiento de su visita preliminar, regresaron otro día portando ella en su maletín o bolsa, una bomba de fabricación artesanal y casera que era accionada por un reloj, ocuparon la misma mesa al costado de la división y ella discretamente ubicó la bolsa conteniendo la bomba atrás de la cortina, y se dedicaron a comer, nos cuenta ella, que nunca comió un bistec más desagradable que ese, ya que por los nervios y el temor de que la bomba estallase antes de que se retiren no lo pasaron muy bien, pero terminaron y se retiraron, pero permanecieron cerca esperado el resultado de su misión que fue marcado por la gran explosión que se produjo, además del sentimiento y satisfacción del deber cumplido; esta fue la Primera bomba que se colocó en el Casino de la Gestapo, y fue figura central y principal nuestro personaje de esta entrevista, la que no quiere que la llamen heroína, pero LO ES. Y lo demuestra esa acción valiente y desprendida en la que puso en riesgo su propia vida al servicio de la patria, al servicio de los demás, al servicio de todos los polacos, pero lo hizo con entereza y con mucho valor y humildad, esa es: Halina Karin de Nawrocki, por lo que la Gazetka, le dice simplemente, pero con mucho sentimiento: Gracias Halina .
Pasada la guerra, ella con toda su familia vino al Perú, al que llegó en Julio de 1957, no conocía el idioma, pero a pesar de eso inmediatamente empezó a trabajar en una compañía americana, y su labor era el hacer estadísticas, paralelamente empezó a aprender los dos idiomas que necesitaba, el castellano por estar en el Perú y el inglés por estar trabajando en una empresa americana.
Nos comentó que está muy satisfecha por la labor que realiza Dom Polski, a la que la considera de gran importancia ya que su misión es unir y relacionar a los polacos que vienen al Perú con los que vinieron antes o con sus descendientes haciéndoles la permanencia más acogedora y con la ventaja de encontrar personas que hablen su propia lengua con los que puede compartir recuerdos, tradiciones y pasarla bien reuniéndose con ellos. También le parece muy acertado el que se edite y distribuya la Gazetka, por lo que felicita a la Directiva y le desea muchos éxitos, además de ofrecer su apoyo.
El que suscribe este artículo, quiere agradecer no sólo su tiempo y material proporcionado para este reportaje, que realmente si quisiera poner todo lo que hemos conversado, las anécdotas y vivencias de la guerra y después de ella, no alcanzaría toda la Gazetka, por lo que nuevamente gracias en nombre de la Junta Directiva de la Asociación.

Carlos Barycki Angulo

De la serie “Conociendo a nuestros compatriotas”

Publicado en la Gazetka "Dom Polski"
Lima, Perú.

Nota: la sra. Halina Nawrocka falleció en Lima en diciembre del 2016.

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