viernes, 9 de enero de 2009

Agradecimiento al Sr. José Miguel Helfer Arguedas

Agradecemos la colaboración del Sr. José Miguel Helfer Arguedas, quien conjuntamente con su esposa Aneta Dukszto, estuvo a cargo de la edición de la Gazetka "Dom Polski" de mayo a diciembre del 2008. Los felicitamos por el trabajo realizado que fue de mucha calidad. Lamentablemente tuvo que dejarlo por motivos de fuerza mayor, pasándole la posta al Sr. Jonathan Hans Hinojosa, quien proseguirá con la labor y a quien deseamos muchos éxitos en la misma.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Condecoraciones a nombre del gobierno polaco

Este último 11 de noviembre en el marco de la celebración por los 90 años de la Independencia de Polonia y los 85 años de relaciones diplomáticas entre el Perú y Polonia, fueron condecorados a nombre del gobierno polaco, los siguientes miembros de la colonia polaca en el Perú:
La dra. Maria Rostworowski de Diez Canseco, historiadora de renombre internacional; el dr. Krzysztof Makowski, arqueólogo y decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Pontificia Universidad Católica del Perú; el sr. Tomás Unger, reconocido periodista; el Embajador Edgardo de Habich; la sra. Rosa Larco de Potocki, difusora de la cultura polaca en el Perú y la empresaria, sra. Hilda Kalinowski de Navarrete.
En el 2008 fue también condecorada la sra. Danuta Madej, ex - presidenta de la Asociación de familias peruano - polacas "Dom Polski".
¡Felicitaciones a todos ellos!

¡Feliz Año Nuevo! - Szczęśliwego Nowego Roku!

Deseamos a todos los miembros de la Colonia polaca en el Perú unas Felices Fiestas y un Venturoso Año Nuevo.

Szczęśliwego Nowego Roku!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Misa de Navidad

Este último 25 de diciembre se realizó la tradicional Misa de Navidad, oficiada por el padre Luciano en la parroquia Nuestra Señora de la Piedad, San Luis, Lima. Terminada la ceremonia pasamos a compartir el opłatek en los salones de la parroquia.










A la derecha: el clásico San Nicolás polaco con traje de obispo.


viernes, 14 de noviembre de 2008

Feliks Woytkowski

Feliks Woytkowski, entomólogo y botánico polaco vivió durante casi 40 años en el Perú, a dónde llegó en el año 1929 acompañado de su esposa Helena Chmielewska y su hijo Jerzy Berdnard de 4 años de edad, un poco al azar y atraído por la selva amazónica; sin embargo, por el estallido de la Segunda Guerra Mundial y acontecimientos posteriores ocurridos en Polonia y la pérdida del contacto con su familia, permaneció casi toda su vida en Perú, durante la cual mayormente recorrió la selva peruana estudiando y colectando insectos y especies de plantas desconocidas para la ciencia de entonces y casi al final de su vida, en el año 1964, pudo retornar a su amada Polonia, donde falleció dos años después, y a donde llegó llevando consigo dos cajas que contenían todas sus notas y apuntes de sus expediciones y actividades científicas juntamente con sus observaciones sobre la cultura y la vida social del Perú de entonces y que consideraba “era lo más precioso que podría ofrecer a su patria”.

Durante su estadía en el Perú (1929-1964) llevó a cabo una obra verdaderamente grande y en condiciones muy difíciles, llegando a realizar más de 60 expediciones a través de todo el Perú por cuenta propia y otras formando parte de expediciones científicas organizadas por botánicos de los Estados Unidos. En el campo de la Entomología, coleccionó y estudió más de mil especies de insectos desconocidos para la ciencia de entonces y entre ellos varios que requerían de la creación de nuevos géneros, llevando algunos incluso su apellido. En el campo de la Botánica, descubrió más de cien nuevas especies de plantas descritas después detalladamente por especialistas y algunas de ellas fueron designadas con su apellido, como: “Monnina Woytkowski”.

Colaboró con decenas de instituciones científicas de Europa y de ambas Américas, a donde enviaba sus descubrimientos y anotaciones. Casi el total de sus colecciones botánicas se encuentran en los Estados Unidos (Herbario del Jardín Botánico de Missouri donde es famosa la colección de plantas peruanas “Woytkowski”) y en el Jardín Botánico de la Universidad de California en Berkley. En el Perú enriqueció y donó cientos de plantas juntamente con sus anotaciones a los jardines botánicos de Lima, exhibiéndose en el Jardín Botánico de la Universidad Agraria más de 600 plantas con sus descripciones y anotaciones. Fue director del Jardín Botánico de Lima de 1942-1945.

Una pasión a la que igualmente dedicó muchos años de su vida fue al estudio y colección de plantas medicinales para la industria farmacéutica Ciba, para lo que entró en contacto con indígenas de la selva, de quienes aprendió mucho en esta labor y su colección representó más de 80 mil plantas de cinco mil especies. Asimismo, a la creación de semilleros y plantaciones de orquídeas, cactos, palmeras y helechos, llegando a plantar más de mil orquídeas, 500 de las cuales realmente buenas.

Perú: Mi tierra no prometida”, es la obra póstuma de Feliks Woytkowski, muy conocida en el círculo de botánicos y entomólogos y que fue cuidadosamente recopilada y publicada a su muerte por Salomea Wielopolska, en base a sus diarios e información cronológica de todas sus expediciones realizadas durante su vida en Perú, y que gracias al apoyo del Smithsonian Institution de Washington, fue traducido del polaco al Inglés y convierten este libro en un documento valioso y donde se puede revivir momentos importantes de la historia del descubrimiento científico de la biología de la amazonía peruana. El Dr. Martín Brown del “Research Laboratory, Colorados Springs escribió una vez que “Woytkowski fue un héroe de las ciencias naturales”. y la publicación de este libro es un homenaje justo para un personaje extraordinario, quien dedicó su vida a las investigaciones naturales en los campos de la Botánica y la Entomología.

Feliks Woytkowski solía decir que cuando “los polacos hacen individualmente algo útil en el extranjero”, Polonia ganaba importancia y prestigio y que siempre ese fue el propósito de su vida.

Gladys Woytkowski Pinzás

Publicado en la Gazetka "Dom Polski"

Lima, Perú, Octubre del 2008

Reseña de la película "Mi Nikifor"

La película “Mój Nikifor” (Mi Nikifor) nos presenta la figura del ya anciano pintor naif del mismo nombre, quien se instala, sin haber sido invitado, en el taller del pintor Marian Włosiński, donde despliega sus herramientas con la intención de quedarse a trabajar. Esto sucede en el invierno de 1960, en la localidad de Krynica, al sur de Polonia, conocida por sus aguas curativas. La presencia de Nikifor, quien resulta estar enfermo de tuberculosis, afecta la vida familiar de Włosiński, ya que su esposa Hania teme por la salud, tanto de ellos, como de sus dos niñas. Włosinski trata de ubicar a la familia de Nikifor y se da con la sorpresa, que éste no tiene ni familia, ni siquiera partida de nacimiento o bautizo. Tan sólo se rumorea que es hijo natural del pintor Aleksander Gierymski. Al no tener documentos, no puede acceder a los servicios de salud, ofrecidos por el estado, pues ante la ley no existe. Włosinski asume la tutoría legal de Nikifor, a costa de perder su matrimonio, y se hace cargo del anciano artista quien al fin recibe atención médica. También se encarga de difundir su obra, coordina con la prestigiosa galería de arte en Varsovia “Zachęta” una exposición de la obra de Nikifor. A la exposición asisten el Ministro de Arte y Cultura de Polonia y otras personalidades, pero Nikifor ni cuenta se da de lo que pasa a su alrededor. La trama finaliza con la muerte de Nikifor, que deja desolado a Włosiński. Película muy conmovedora, basada en hechos verídicos. El mismo Włosiński participó como asesor en la elaboración de la película.
La película, dirigida por Krzysztof Krauze en el 2004 obtuvo varios premios. Premio a la mejor película, director y actriz en Panorama del Cine Europeo. Premio FIPRESCI en Atenas. Y el Premio a la mejor actriz en el Festival de Valladolid, entre otros. Los premios a la mejor actriz se deben a que fue Krystyna Feldman, actriz polaca, fallecida el año pasado a los 91 años, quien representó el papel masculino de Nikifor.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Nikifor, vida y obra


Aquí va una breve nota sobre la vida y obra de Nikifor. Nació en 1895 en Krynica y murió en 1968 en Folusz, otro pueblo de la misma región. Su madre, Eudokia Drowniak, fue una humilde mujer sordomuda, que llevaba agua a los diferentes hospedajes de Krynica. Corre la versión no confirmada de que el padre fue Aleksander Gierymski, uno de los mayores pintores polacos, quien estuvo en Krynica, gozando de sus aguas curativas. Nació con la lengua pegada al paladar, por lo que hablaba de una manera poco comprensible. Nikifor y su madre pertenecían a la minoría étnica de los łemki, que habitaba esa parte de Polonia. Los łemki hablan una lengua eslava, similar al polaco, al ucraniano, al eslovaco y otras lenguas de la región, y en su mayoría practican la religión griegocatólica. En 1947 fueron deportados casi en su totalidad de sus lugares de origen a la parte de Polonia, que antes de la guerra perteneció a Alemania. El mismo fue deportado a Szczecin, de donde se demoró un año en regresar caminando a Krynica. Fue durante esa travesía que se complicó su estado de salud. Fue analfabeta y vivió en la miseria más absoluta. Si bien al sanearse su situación legal, obtuvo ayuda del servicio social del estado polaco.
Pintaba retratos, autorretratos, ángeles, santos, y las diversas construcciones, casas e iglesias griegocatólicas de Krynica. Pintaba sobre papeles sueltos, cartones, tapas de cuadernos. Pintaba todos los días, a excepción de los domingos, en los que se vestía de fiesta e iba a la iglesia griegocatólica (cerkiew). Se calcula su obra en aproximadamente cuarenta mil piezas. Se califica su pintura como “naif”, conocida también como pintura ingenua. En 1930 el pintor ucraniano Roman Turyn quedó embelesado con su pintura y la hizo conocer a los pintores polacos y ucranianos, residentes en París. En 1938 salió publicado el primer artículo sobre su obra, en la revista “Arkady”, escrito por el pintor y admirador suyo Jerzy Wolff. Luego de la guerra fue “redescubierto” por el matrimonio Banach, quienes le organizaron exposiciones en París. Se escribieron muchos libros sobre su obra. Se fue haciendo cada vez más conocido, si bien en su pueblo natal siempre fue tratado como un pobre loco. Tal como se muestra en la película, en 1967 expuso en la galería más prestigiosa de Polonia “Zachęta”. Actualmente hay un museo dedicado a su obra en la localidad de Krynica.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
Publicado en la Gazetka "Dom Polski"
Lima, Perú, Noviembre del 2008

martes, 4 de noviembre de 2008

Imágenes del otoño en Polonia

Ya en setiembre, al comenzar el otoño, las hojas de los árboles se tornan anaranjadas, rojas y amarillas. Y es por eso que a la primera parte del otoño se la suele llamar en polaco “el otoño dorado” (Złota jesień). Es como si la naturaleza entera brillara de oro ante ti. Luego caen las hojas y es como si caminaras sobre una alfombra dorada. Y después llega noviembre, el último mes del otoño, que en polaco se llama listopad, lo cual significa literalmente “cuando se caen las hojas”, pues es el mes en el que acaban de caerse las hojas de los árboles. Los vientos suelen ser muy fuertes, con mucha lluvia y a veces granizo y nieve.
La gente y la naturaleza entera se prepara para el invierno que se avecina. En el campo se suele ver bandadas de pájaros, alistándose para partir en vuelo hacia los países cálidos de donde retornarán recién en primavera y también bandadas de pájaros sobrevolando ya los campos. Otros animales se acomodan en sus guaridas para invernar. Los insectos, antes de morirse de frío, ponen los últimos huevos. Desde mediados de octubre en los pueblos y ciudades se empieza a calentar los ambientes de las casas, ya sea con calefacción o con carbón. Ya a comienzos de mes la gente de los pueblos, se va abasteciendo de carbón, para tener con que calentar los hornos de sus casas, establos, y ambientes donde pasarán los animales el invierno. El Servicio Social reparte carbón a las familias indigentes, para que nadie se muera de frío en esa época del año. Los campesinos calculan si el forraje que juntaron, segando el pasto de los campos en verano, será suficiente para que los animales sobrevivan al invierno, hasta que vuelva a crecer nuevamente el pasto y puedan salir a pastar. Se hacen los últimos arreglos de las casas, viendo de no dejar ningún resquicio por el que pueda meterse el frío. Las amas de casa van disecando los hongos y preparando mermeladas de las manzanas que se cosechó en setiembre, para llenar la despensa. Comunmente ya la despensa está a medio llenar con las mermeladas de fresas y frutas silvestres que se recogió en verano y otros productos más. Sobre todo en el campo la idea es que el sótano y/o la despensa estén lo más llenos posible, para no tener que salir a comprar en invierno, cuando tal vez arrecie un frío de veinte grados bajo cero o más, la nieve y el hielo cubran los caminos y se haga difícil transitar.
Simbólicamente se representa al otoño como una hermosa doncella, vestida con un traje de hojas multicolores, de todas las tonalidades que van del amarillo al rojo, a través del castaño, el anaranjado y el oro, dejando una reguera de hojas a su paso. El tema del otoño y del paso de las estaciones en general está muy presente en la literatura polaca.
Los días son cada vez más cortos, más oscuros y más fríos. Noviembre comienza con la fiesta de Zaduszki, dedicada a los muertos al día siguiente de Todos los Santos. Es como un anticipo simbólico de la muerte de la naturaleza entera, que se avecina bajo la forma del invierno, y de la cual despertaremos a la vida, recién en primavera.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
Publicado en la Gazetka "Dom Polski"
Lima, setiembre del 2009

Festival de Cine "Al Este de Lima"

Entre el 7 y el 14 de noviembre se realizó el primer Festival de Cine “Al Este de Lima”, una muestra del cine de Europa Central y del Este. En el marco del Festival se presentaron algunos documentales, cortos y películas polacas. El Festival se inauguró y finalizó con dos películas polacas. La parodia “La Boda” (“Wesele”) de Wojciech Smarzowski y el mediometraje “Aria Diva” de Agnieszka Smoczyńska, basado en el relato “Ariadna en Naxos” de la escritora Olga Tokarczuk. La ganadora del Festival fue la película húngara “Dealer” de Benedek Fliegauf.


jueves, 16 de octubre de 2008

Cine polaco presente en el Festival de Cine Europeo en Lima

El jueves 9 de octubre de este año se inició el Festival de Cine Europeo en la ciudad de Lima, en el marco del cual se presentó la película polaca Mi Nikifor de Krzysztof Krauze el día viernes 24 de octubre en la filmoteca de la Universidad Católica del Perú. Luego de la proyección de la película brindamos con un vino de honor, ofrecido gentilmente por el Embajador de Polonia, Sr. Przemysław Marzec.

jueves, 9 de octubre de 2008

Józefa Dunin - Borkowska: Recuerdos de mi juventud en tiempos de la Segunda Guerra Mundial

Al estallar la guerra yo tenía dieciocho años de edad. Mi familia procedía de Lwów, ciudad que actualmente pertenece a Ucrania. Cuando los rusos invadieron esa parte de Polonia, logramos fugarnos de allí hacia el lado del frente ocupado por los alemanes. Fue una travesía peligrosa a través de los bosques. Pasamos con la ayuda de “coyotes” que arriesgaban su vida haciendo pasar gente de un lado al otro del frente. Les pagamos con las joyas de familia. Nos fugamos para no ser parte de las deportaciones masivas de familias polacas. Los hombres de muchas familias fueron deportados a Siberia, las mujeres y los niños a Kazajstán. Éramos una familia numerosa, por lo cual nos dividimos para hospedarnos en casas de familiares al otro lado del frente, pues eran tiempos de escasez.

Luego de un tiempo entré a formar parte de Armia Krajowa (Ejército Nacional), grupo guerrillero mayoritario de la resistencia antinazi. Mi nombre de guerra era Szpilka (Alfiler), ya que era muy delgada. Durante dos años hice de correo, llevando la correspondencia entre Armia Krajowa y Bataliony Chłopskie (Batallones Campesinos), otro grupo guerrillero. La llevaba camuflada en cajas con doble fondo. Encima del doble fondo llevaba caramelos, chocolates u otras cosas. Lo hacía cada vez que era necesario, aproximadamente dos veces por semana en un tren que era siempre controlado por los nazis. Hacían bajar a todos los que viajábamos en la parte del tren asignada a los polacos y revisaban todos nuestros equipajes. Si me hubieran descubierto, me habrían fusilado de inmediato. Yo hablaba perfectamente el alemán, ya que me había criado con una institutriz alemana en casa y eso me ayudó, pues hacía que los nazis no desconfiaran de mi persona. Como no me pasaba nada, cada vez más a menudo no llegaba a guardar la correspondencia en el fondo de la caja. Y en una de ésas a la hora del control, el nazi se interesó en mi caja de bombones. “¿Qué lleva allí?” – me preguntó inquisitivo. “Bombones.” – le dije yo sin pestañear. “¿De veras son bombones?”.”De veras. Sírvase uno por favor” – le dije yo e hice el ademán de abrir la caja para convidarle. El alemán sonrió y se fue, dejándome en paz.

Participé luego en otras acciones de la guerrilla. Nos apostábamos en medio del bosque, sabiendo que pasaría un tren alemán con armamento. Tumbábamos dos árboles, cercando al tren por sus extremos y lo asaltábamos para quedarnos con las armas. En esas ocasiones entrábamos al botiquín y nos bebíamos el alcohol para curar heridas.

Participábamos también en la liberación de niños de los campos de concentración. Me tocó recoger a una niña del campo de concentración de Bełżec, llevarla en tren a la ciudad de Lublin y entregarla a mi tía Marta Łoś que se haría cargo de ella. En el segundo intento similar un nazi me descubrió, rondando cerca al campo de concentración, por lo cual no pude ayudar a ese otro niño. Le supliqué al nazi en mi perfecto alemán que me internara dentro del campo, queriendo salvar mi vida de esa manera, y él, creyendo que yo estaba loca, me dejó ir libre.

A pesar de lo peligroso de aquella época no me daba miedo el morir, sino la posibilidad de quedar inválida. Y aunque parezca increíble considero esos tiempos como los más hermosos de mi vida. Nunca más ésta volvió a tener el sentido que tuvo en aquel entonces y a veces lamento el no haber muerto en la guerra.


Fragmento de los recuerdos narrados por Józefa Dunin – Borkowska de Sabogal, a su hija Isabel, quien los puso por escrito.

Publicado en la Gazetka "Dom Polski"

Lima, Perú, Octubre del 2008


miércoles, 1 de octubre de 2008

Corto sobre la región de Nowy Sącz

Este jueves dos de octubre se realizó la reunión tradicional de los primeros jueves del mes de las familias peruano - polacas. Al iniciarse la reunión se pasó un corto sobre la región de Nowy Sącz al sur de Polonia.

martes, 23 de septiembre de 2008

La Universidad de San Marcos otorga Doctorado Honoris Causa a Maria Rostworowski

El día de hoy, 23 de setiembre del 2008 al mediodía, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos otorgó el Doctorado Honoris Causa a la etnohistoriadora María Rostworowski Tovar de Diez Canseco.
Ella es barranquina de nacimiento, hija de padre polaco y madre puneña. Discípula de Raúl Porras Barrenechea, ha revolucionado con sus libros la visión de la historia del Perú pre - hispánico.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Conferencia sobre el sufrimiento en Polonia

Se invita por la presente a la conferencia "Experiencias de sufrimiento en Polonia" que dictará el Dr. Zdzislaw Jan Ryn en el marco del XLII Foro "Salud y desarrollo", organizado por la Academia de la Salud.
El evento se realizará este martes 30 de setiembre del 2008 de 6 a 9 p.m. en la Biblioteca de la Universidad Científica del Sur, Paseo de la República 5544, Lima, Miraflores.
El Dr. Zdzislaw Jan Ryn es psiquiatra y ha trabajado con gente herida sicológicamente por la guerra, como los sobrevivientes de los campos de concentración, así como con sus descendientes.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Barbara Kukier: Recuerdos de mi infancia en tiempos de la Segunda Guerra Mundial

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En 1939 la guerra nos sorprendió en Pińsk, Polonia del este, y que ahora pertenece a Rusia.
A los pocos días de la ocupación de la ciudad por los soviéticos, mi padre fue tomado preso y sin ninguna contemplación deportado como supuesto espía a Siberia.
Mi madre que en aquel entonces tenía 25 años, se encontraba totalmente sola en Pińsk, ya que mi padre había sido enviado a ese lugar para construir puentes siendo arquitecto de profesión.
Al enterarse mi madre que nos esperaba la misma suerte que a mi padre, trató de salvar su vida y la de sus hijos – mi hermano y yo – demostrando a las autoridades que había nacido en Berlín - Alemania, hija de un padre de la minoría étnica Kaszuby y de madre de Sajonia - Alemania.
Dejando absolutamente toda su casa perfectamente instalada tuvo apenas unas horas para llenar dos maletas con ropa y algunas cosas importantes. Yo era la menor, tenía tres años de edad y de mi era de quien menos desconfiarían. Fue por eso que mi madre puso en mis brazos a mi querido y enorme oso de peluche. Previamente le abrió la barriga, sacó el instrumento que imitaba el ronquido del oso, para poner adentro el dinero que tenía a mano y las joyas más importantes y pequeñas. Prácticamente en mis manos se encontraba nuestra fortuna.
A pedido de mi madre pudimos alcanzar el terreno polaco ocupado por los alemanes. Mi hermano y yo apenas sabíamos hablar alemán, idioma que se convirtió en nuestro en los siguientes seis años. Mi madre pudo encontrar trabajo y nos mantuvimos a flote hasta el fin de la guerra, la que nos sorprendió en la ciudad de Petkus a pocos kilómetros de Berlín.
Los últimos años de la guerra nos dejaron completamente exhaustos y aterrorizados por los continuos bombardeos. A veces eran dos, tres alarmas durante la noche, lo que significaba despertar, vestirse y correr al sótano entre gritos y rezos de todos que nos rodeaban.
Por segunda vez fuimos ocupados por los soviéticos, lo que fue un descontrol absoluto por su comportamiento.
Sin pensarlo dos veces, mi hermano de apenas doce años consiguió dos bicicletas de alguna casa abandonada. Mi madre tenía una valijita de unos 50 cm de largo y 20 cm de ancho. Allí colocó un pedazo de pan, una toallita y unas fotos que encontró desparramados en nuestra vivienda y algunas pequeñeces sin importancia en este momento tan traumático.
Yo me ubiqué en el caño de la bicicleta de mi hermano. Sin decir nada a nadie, emprendimos nuestra odisea hacia Occidente. A lo largo del camino veíamos gente muerta, tanques rusos y el miedo que teníamos dibujado los tres en nuestras caras. Pasamos de pueblo en pueblo pidiendo que nos dieran algo de comer y nos dejaran dormir en los establos con los animales.
Unos días más tarde nos acercamos a la caravana de prisioneros franceses que gracias al conocimiento del francés de mi madre, nos aceptaron unirnos a ellos.
Un momento muy decisivo en nuestro camino ha sido la frontera ocupada por los rusos de un lado y los aliados americanos, franceses e ingleses del otro. Después de obstruir la larga fila de refugiados, por no tener mi madre los papeles correspondientes, la situación era desesperante. Pero, como son las cosas de la vida, se acercó un soldado norteamericano, mascando un chicle, nos miró a mi hermano y a mi y como le dimos tanta pena, hizo un movimiento con el brazo para que pasáramos la frontera a la “libertad”.
Todo sucedía como por si solo y en junio o julio de 1945 nos encontrábamos en el centro de París, en la Plaza del Arco de Triunfo, hoy Plaza Charles de Gaulle. Desde entonces La Cruz Roja Internacional se volvió para nosotros el todo de nuestra existencia.
Viajamos de campo en campo de refugiados polacos, primero en Francia donde nuevamente a través de La Cruz Roja nos encontramos con mi padre estacionado en ese momento en Italia. El estuvo bajo el mando del General Anders y luchó contra de los alemanes en Monte Cassino - Italia.
De Italia nos trasladamos a Inglaterra y en el año 1949 viajamos a Buenos Aires – Argentina, donde al fin comencé a aprender a vivir lo que se podría decir una vida normal.

Bárbara Kukier de Bolz

Publicado en la Gazetka "Dom Polski"

Lima, Perú, setiembre del 2008



martes, 9 de septiembre de 2008

Sugerencias para profundizar en la historia de Polonia

En este blog, así como en el boletín editado por la Asociación de familias peruano - polacas "Dom Polski", hacemos una breve difusión de la historia y la cultura de Polonia.
Quienes no dominen el idioma polaco y estén interesados en conocer en el tema de la historia pueden acudir al libro "Historia de Polonia" de Jan Kieniewicz, publicado en castellano. Este libro es más descriptivo que analítico y está a la venta en las librerías del Fondo de Cultura Económica en Lima y seguramente en otros países hispanos.
Quienes dominen el idioma inglés pueden acudir al libro "God's Playground. A History of Poland" de Norman Davies.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski 

domingo, 7 de septiembre de 2008

Exposición de la Sra. Barbara Kukier

El jueves cuatro de setiembre se inauguró la exposición de pinturas sobre seda natural de la Sra. Barbara Kukier en el Club "Regatas" en el distrito limeño de Chorrillos. La inauguración contó con la nutrida participación de los miembros de la colonia polaca residentes en Lima.